Circulares

Primera circular

Octubre de 2026

En octubre de 2019, las calles ocupadas, los cuerpos movilizados y las multitudes que dijeron basta expresaron una revuelta que no fue un acontecimiento aislado, sino parte de algo que ya venía ocurriendo en otras partes del mundo: Ecuador, Haití, Irak, Líbano, Hong Kong y Francia.

Un octubre atravesado por una impugnación de un orden que no solo organiza la economía, sino también las formas de habitar, desplazarse y sobrevivir en el territorio.

Pareció posible que el espacio dejara de entenderse únicamente como propiedad, mercancía o mecanismo de control, y pudiera volver a ser un terreno común de conflicto, encuentro y vida.

Pero lo que vino después no fue la emancipación ni la creación de un sujeto revolucionario. La fuerza social de la revuelta fue transformada, en buena medida, en un proceso institucional.

Siete años después, el resultado es distinto: el fortalecimiento de la extrema derecha, la normalización de sus discursos sobre migración, seguridad y orden, y la instalación de un sentido común autoritario.

Esta reacción política no ocurre en el vacío ni afecta a todos los territorios de la misma manera. Se despliega sobre espacialidades concretas, a distintas escalas y con diferentes velocidades.

El caos climático se manifiesta en sequías, incendios, inundaciones y desplazamientos. Las migraciones forzadas encuentran fronteras cada vez más militarizadas. Las violencias afectan desigualmente a cuerpos racializados, feminizados, disidentes, empobrecidos y no humanos.

Mientras tanto, el extractivismo continúa abriendo territorios para el litio, el cobre, el agua, el salmón y otros recursos.

A estas crisis se suma una crisis habitacional que expulsa, hacina y precariza, junto con una crisis más profunda de nuestra relación con lo no humano: con esos otros que no son simplemente «recursos», sino seres y formas de vida con los que compartimos territorios que, muchas veces, también disputamos.

Frente a estas transformaciones, la pregunta por el territorio resulta ineludible: ¿cómo se organiza el espacio?, ¿quién decide sobre él?, ¿qué formas de vida se sostienen y cuáles son desplazadas?

Frente a esta acumulación de crisis, las geografías anarquistas no permanecieron al margen.

Construyeron una crítica radical a las instituciones del poder y, al mismo tiempo, buscaron comprender y acompañar las formas concretas en que las resistencias producen territorio.

Geografías autónomas, redes de apoyo mutuo, experiencias comunitarias y otras cartografías. No se trata únicamente de cuestionar las relaciones de poder, sino también de comprender las prácticas mediante las cuales las resistencias producen otras formas de organizar el espacio y la vida colectiva.

Las geografías anarquistas también cuestionaron las ideas de escala y tiempo que el capitalismo tardío presenta como naturales: la escala ordenada de lo local a lo global, el tiempo lineal del progreso y la promesa permanente de un futuro que nunca termina de llegar.

Por eso prestaron atención a subjetividades y formas de acción que muchas veces aparecen lejos de los grandes escenarios de la política: en el barrio, en una ocupación, en una huerta, en una asamblea, en una red de apoyo.

Allí se está prefigurando la política. Y quizás, sobre todo, allí se están ensayando otras formas de habitar.

Por eso convocamos.

A siete años de la revuelta, con la derecha nuevamente instalada a escala global y el horizonte progresista mostrando sus límites, Chile fue uno de los epicentros de la revuelta. Puede ser también un lugar para volver a encontrarnos, discutir y construir pensamiento y práctica geográfica desde la autonomía, la solidaridad y la acción colectiva. No para convertir octubre en una memoria congelada ni para esperar otra coyuntura excepcional, sino para preguntarnos qué queda de aquella revuelta y qué podemos hacer con aquello que todavía permanece abierto.

¿Quién produce el territorio? ¿Quién tiene el poder de nombrarlo? ¿Quién decide sobre él? ¿Quién lo defiende? Y, quizás más importante aún, ¿quién está produciendo desde ahora los territorios que todavía no existen?

6ª Conferencia Internacional de Geografxs y Geografías Anarquistas.